Con motivo del Día Mundial de Internet
UCE RECOMIENDA A LOS PADRES QUE CONTROLEN EL USO QUE HACEN SUS HIJOS DE INTERNET
Hoy, 17 de Mayo, se celebra el Día Mundial de Internet, que en esta edición busca concienciar del potencial de la red para innovar, emprender y crear empleo.
Sin duda, internet abre un mundo de posibilidades a los ciudadanos. Pero toda cara tiene su cruz, y en la red, esta cruz se oculta en un anonimato que, al mismo tiempo, es parte de su grandeza y su miseria. Los adultos podemos dotarnos de herramientas eficaces para combatir esa cruz, pero los menores, si no son debidamente protegidos, son muy vulnerables. De hecho, estudios muy recientes afirman que el 8% de los niños españoles se citan con desconocidos de internet y que el 22% de los menores europeos se han visto expuestos a través de internet a contenidos creados por otros usuarios potencialmente dañinos, como odio (12%), a favor de la anorexia (11%), autolesión (8%), consumo de drogas (7%) y suicidio (5%). Lo más revelador es que el 67% de los padres españoles cuyo hijo ha sufrido acoso en internet aseguran que eso no ha ocurrido y otro 5% dijo que no lo sabía; que el 53% de los padres españoles también afirmaron que su hijo no ha visto imágenes sexuales, cuando en realidad así ha sido; y que el 61% de los padres desconocen que su hijo se ha citado con una persona que ha conocido a través de internet.
Por ello, y aunque la protección del menor no es uno de los aspectos destacables de la celebración de este Día Mundial de Internet 2012, desde UCE queremos aprovechar este momento para lanzar un decálogo para que los padres supervisen y controlen la actividad de sus hijos en la red:
- Una de las formas más fáciles y sencillas de supervisar el uso de internet por los menores es la utilización del “control parental”, es decir, de herramientas que permitan a los padres controlar o limitar el contenido que un menor puede utilizar en el ordenador o accediendo a la red. Estas herramientas pueden ser automatizadas, es decir, aplicaciones que se instalan en el ordenador que permiten trabajar tanto en la prevención como en el control, pero que no aseguran una eficacia total; o no automatizadas, cuya importancia no debe ser desdeñada, pues la educación y la concienciación nos armas fundamentales de las que debemos dotar a nuestros hijos.
- El uso excesivo del ordenador y de la red, aunque los contenidos explorados sean adecuados, puede ocasionar problemas en la salud de los menores. Por eso, debe fijar unos horarios racionales de utilización.
- Hágale saber a sus hijos que no todo es lo que parece, y que ninguna información o anuncio tiene que ser cierta sólo porque lo diga internet o aparezca en la pantalla de su ordenador.
- Los menores también pueden ser víctimas de spam (anuncios o publicidad no deseados), phishing (estafas bancarias) u otros engaños online (promesas de regalos o promociones a precios increíbles). Enseñe a sus hijos a identificar estas amenazas y a desconfiar de todos los “amigos digitales” que no conoce en el mundo real.
- Muchos menores publican toda su vida en las redes sociales. Advierta a sus hijos de los peligros que ello puede suponer para su privacidad.
- Conciencia a su hijo de que si hay algo que no quiere que sea público, no debe subirlo nunca a la red, ni tan siquiera a espacios “privados”.
- La mayoría de programas que permiten el acceso a internet permiten regular distintos niveles de privacidad. Enseñe a sus hijos a regular esos niveles.
- Las contraseñas más seguras son las alfanuméricas, es decir, aquellas que combinan letras y números. Proporcione a sus hijos contraseñas seguras y conciéncieles de que no deben usar nunca datos personales de ningún tipo en redes públicas, como cibercafés, hoteles, wifi municipal, bibliotecas públicas, etc.
- Si sus hijos son pequeños, el ordenador debe estar instalado en el salón de su casa, no en su dormitorio. En teoría, no debería hacer nada “secreto” en internet o en el ordenador, por lo que no debería haber problema para que el uso de estas herramientas se hiciera delante de la familia.
- Por último recuerde que debe supervisar el uso que sus hijos hacen del ordenador y de internet, pero sea cuidadoso y evite convertirse en un “espía”.





